Las garzas demuestran afinidad al agua, sea dulce, salobre o salada. Casi todas, hay excepciones, pasan la mayor parte del tiempo próximas o dentro del agua; en la orilla de los lagos o ríos, en la costa del mar, en los pantanos, en los campos de cultivo inundados u otro hábitat donde haya agua.

No hay comentarios:
Publicar un comentario